jueves, 18 de junio de 2009

El despecho

¡Perdí mi corazón!
Que alguien me explique por qué me siento así...
El Despecho

Se acabó…
Se terminó…
¿Ahora qué…?

Todos hemos sentido en algún momento que hemos encontrado “nuestra media naranja”, el "amor de nuestra vida" y hemos deseado que la relación con esa persona que sentimos tan especial, dure también para siempre. Pero la experiencia y las estadísticas demuestran que el amor eterno es más una excepción que una regla.
A lo largo de nuestras vidas tendremos que enfrentarnos con alguna que otra crisis sentimental y siempre ayuda saber que no somos lo únicos y que es normal pasarlo mal en esta situación.
Cuando una relación se acaba, por mucho que nos empeñemos en disimular nuestros sentimientos, el dolor que nos produce la herida, a cualquier edad, puede ser una de las experiencias más duras, más difíciles que podamos pasar.
Tristeza, apatía, cambios de comportamiento, frustración, culpa, rencor. Todos tenemos ciertos sentimientos y emociones relacionados con la ruptura. Sería preocupante no tenerlos. Son vivencias de desamor o shock sentimental que la gente suele llamar DESPECHO.
El despecho es inevitable. Su intensidad y duración pueden variar de acuerdo a la duración del vínculo, las causas que provocaron el alejamiento, el apego de cada uno y las consecuencias de la ruptura y de la forma en que se percibe y se vive el fin de la relación.
Al inicio, la crisis es la más grave, porque no se han desarrollado todavía los mecanismos necesarios para hacer frente a la situación. Aunque hay diferencias individuales, al comienzo son las emociones las que nos dominan y vivimos la ruptura con gran tristeza y culpa. Luego sentimos rencor y es al “otro” al que vemos culpable. Culparnos o culpar al otro son dos estados que pueden irse alternando mientras no vemos la realidad tal como es.

Si en medio de la adversidad
persevera el corazón con serenidad,
con gozo y con paz,
esto es amor.
Sta. Teresa de Jesús


El despecho es como
el dolor de una herida
que tiene que cicatrizar.

En el DESPECHO, los sentimientos y emociones que conllevan las rupturas al igual que las circunstancias que las rodean son muy semejantes a las que se experimentan con la pérdida de un ser querido. Por muy doloroso que sea, es un fenómeno normal con una evolución y sus fases. Es un período denominado DUELO, en el cual uno tiene que adaptarse a vivir y a ser feliz de nuevo sin la persona amada.
Ante la pérdida sentimos que nuestro mundo, nuestra vida, se transforma, ya nada es igual. Nuestros sentimientos tienden a determinar nuestro humor, nuestras actitudes y nuestras decisiones. Nos sentimos inmersos en un laberinto de confusión y angustia que pareciera no tener fin. Hay momentos en que nos sentimos mejor, pero llegan otros momentos en que vuelve la angustia y la tristeza.
Podemos sentir aturdimiento, represión, soledad, frustración, pánico, rabia, culpa, alivio, apatía, intranquilidad, cambios de humor, paralizamos nuestras actividades, desarrollamos la esperanza de una reconciliación o de una satisfacción. Sentimos desorganización y desesperación por la pérdida sufrida.
Tenemos síntomas de estrés como fatiga, insomnio, dolor de cabeza, pesadillas, problemas en el estómago, sensación de un nudo en la garganta. Desinterés, falta de concentración, no se para de hacer algo, apatía, imágenes que de pronto vienen a la mente sin quererlo, sin que nos demos cuenta y crean intranquilidad y angustia. Tenemos la sensación de oír o ver al ser amado sin que éste esté presente, sin quererlo, sin desearlo.
Con el paso del tiempo las emociones se tranquilizan y vemos las cosas de una manera mas realista. Vamos sintiéndonos más independientes, menos tristes, menos resentidos, menos culpables y vamos encontrando nuevas formas de disfrutar.
El duelo por la pérdida no se puede resistir. Es un proceso que va elaborándose poco a poco y no es fácil ni inmediato, ni tampoco es igual para todas las personas. Hay que asimilarlo, comprenderlo, aprender a superarlo. Es como el dolor de una herida abierta que tenemos que soportar, que necesita lavarse y curar para que comience a cicatrizar.
No es fácil atravesarlo, pero es importante saber que como toda vivencia dolorosa, algún día pasará y será sólo un recuerdo, una cicatriz que probablemente molestará de vez en cuando,
Recuperarnos depende de nosotros mismos. Solo requiere de tiempo, energías y voluntad para resolverlo. Con el tiempo y la confianza que tengamos en nuestros recursos para salir adelante, aprendiendo a vivir sin la persona amada y abriéndonos a nuevas relaciones, poco a poco, la herida se irá cerrando.
Nos podemos demorar algún tiempo y esto depende de nuestra personalidad, de la intensidad y calidad de nuestros sentimientos, de las circunstancias que nos llevaron a la ruptura, del apoyo y comprensión que encontramos en amigos y en familiares, del poder comunicar nuestros pensamientos, nuestras ideas y sentimientos a los demás con libertad y confianza y sin temores. De poder afrontar y resolver los problemas que suceden al mismo tiempo y que podrían empeorar nuestra situación.
De enfrentar la realidad con autonomía, con libertad, aceptando nuestros errores y dificultades, sin idealizar a la persona, sin idealizar nuestra relación. Viéndonos a nosotros mismos tal como somos, sin afeites, sin poses.
Retomando nuestra vida, aceptándonos tal como somos, con nuestros defectos, con nuestras virtudes. Queriéndonos a nosotros mismos y abriéndonos a las oportunidades con fe y esperanza en el futuro, Perdonando y olvidando sin rencor, sin pena, sin culpa, volveremos a amar y a ser amados.

Enfrenta la realidad.
Busca soluciones.
Toma decisiones.
Así irás colocando la cura que necesitas
para que tu herida cicatrice.


El estrés que nos causa
el despecho…
Los seres humanos necesitamos dar y recibir amor y apoyo emocional para poder desarrollarnos en forma saludable y provechosa, por ello requerimos de la unión y la compañía de una pareja y de la familia.
La ruptura de una relación amorosa es causa de tensión y malestar. El impacto emocional que esta situación causa en el individuo crea un estrés de grandes proporciones con reacciones emocionales, físicas y de comportamiento que son esperadas y son parte de un proceso al que llamamos duelo.
Nuestra forma de reaccionar ante los conflictos, problemas, demandas, peligros y situaciones que consideramos inesperadas, sorpresivas, adversas o dolorosas, viene determinada por una aptitud innata de lucha o huida, cuando los estímulos que nos llegan son interpretados como amenazantes o estresantes. Como reacción a esta percepción, se produce en nuestro cuerpo un estado de gran tensión nerviosa.
La reacción inicial (shock) ante una situación estresante es responder con temor, con un fuerte disgusto, frustración o con la determinación de luchar contra él. Los siguientes son los síntomas más evidentes cuando nos sentimos amenazados o estresados:
Las pupilas se agrandan para mejorar la visión; el oído se agudiza; los músculos se tensan para responder al desafío; la sangre es bombeada al cerebro para aumentar la llegada de oxigeno a las células y favorecer los procesos mentales; las frecuencias cardiaca y respiratoria aumentan; la sangre se desvía preferentemente hacia la cabeza y el tronco, las extremidades y sobre todo a las manos y los pies, los que se perciben fríos y sudorosos.
Ante estos síntomas, la persona tiende a responder con más temor y frustración o a luchar contra los síntomas. Esto le crea mayor tensión y mayor malestar y sobreviene en agotamiento.
Si no se libera al organismo de estos cambios ocurridos durante la fase de reconocimiento y consideración de la amenaza, el estrés se transforma en una reacción prolongada e intensa y se entra en un estado de estrés crónico que puede desencadenar serios problemas físicos y psicológicos.
El impacto emocional causado por la ruptura y la pérdida, genera en nosotros una serie de emociones y reacciones que van desde la fatiga prolongada y el agotamiento hasta dolores de cabeza, gastritis, úlceras, etc., pudiendo ocasionar incluso trastornos psicológicos.
Cuando uno se siente estresado y añade aun más estrés, los centros reguladores del cerebro tienden a hiper-reaccionar ocasionando desgaste físico, crisis del llanto, y potencialmente depresión.
El estrés crónico puede producir: Aumento de la susceptibilidad a los resfríos; riesgo de problemas cardiacos, presión arterial alta, diabetes, asma, ulceras, colitis y cáncer; aumento del azúcar en sangre, colesterol y liberación de ácidos grasos en la sangre; aumentan los niveles de corticoides; disminuye el riego sanguíneo periférico, disminuye el sistema digestivo.
Con frecuencia el estrés se asocia a trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión. También produce incapacidad para tomar decisiones, sensación de confusión, incapacidad para concentrarse, dificultad para dirigir la atención, desorientación, olvidos frecuentes, bloqueos mentales entre otros.
Debemos prevenir entonces, el agotamiento y la enfermedad que nos podría causar el estrés ante una ruptura, una sepración.
En esos momentos tan críticos, no te alarmes, no te desesperes, no aumentes más tensión a tu organismo. Acepta las reacciones y cambios que estas experimentando. Son reacciones normales de tu organismo a una situación que sientes amenazante --“sobrevivir al fin de una relación”.
Tranquilízate, son reacciones pasajeras que con tiempo y descanso irán desapareciendo.
Relájate. Mantén una conversación interna contigo mismo. Dile a cada músculo, a cada parte de tu cuerpo que se relajen. Recuéstate, cierra los ojos y toma un breve descanso. Ten paciencia y espera unos cuantos días para que tu organismo se recupere y los síntomas desaparezcan.

La amargura tiene el poder de destruirnos.
Aquel que vive amargado no se lleva bien
ni siquiera consigo mismo.
Aquel que está lleno de rabia y de ira
no se perdona ni a sí mismo y
menos perdona a los demás.


Paso a paso
voy elaborando mi duelo
y me voy sintiendo mejor
La ruptura de una relación sentimental es un proceso doloroso que produce en nosotros reacciones a nivel físico, emocional, mental, espiritual y social. Tiene su inicio y su fin y es vivido de manera similar en todos nosotros.
Este proceso, llamado duelo, pasa por diferentes fases o etapas que necesariamente tienen que fluir para superar todas esas emociones, sensaciones y reacciones que nos causa el despecho.
Schock, negación, pena, tristeza, adjudicación de la culpa, resignación, reconstrucción y resolución, son fases de este proceso que detallamos a continuación:
1. Fase de insensibilidad o shock. Negación, parálisis
Cuando sobreviene la ruptura, nos paralizamos. La mente bloquea la realidad y tenemos la impresión de que no es verdad lo que nos está sucediendo. Se tiene la sensación y el pensamiento de que todo es un sueño o una pesadilla y se desea despertar.
Uno siente que no puede o no quiere aceptar la ruptura y nos desentendemos de la situación por un breve período de tiempo — pueden ser horas o semanas — con algunas interrupciones o con episodios de tristeza o cólera.
En este estado, incapaces de manejar adecuadamente nuestras emociones por el dolor que nos causa la herida, nos sentimos desorientados. Podemos reaccionar inadecuadamente a las situaciones, mostrarnos impacientes y poco tolerantes, tener explosiones de carácter, llanto o aislamos o alejamos de la vida social.
Nuestras emociones se manifiestan sin contacto real con lo que nos rodea y no se está en condiciones de tomar decisiones importantes. Vivimos, nos movemos, seguimos nuestra rutina diaria, nuestro estilo de vida en forma automática, pero con ansiedad y temor.
2. Fase de anhelo y búsqueda de la persona amada. Protesta, ilusión y esperanza.
Al cabo de un tiempo, empezamos a enfrentar la realidad, aunque sea por momentos, pero no la aceptamos pues el desconcierto es profundo.
Anhelamos que la persona vuelva y nos negamos a aceptar que la ruptura o la pérdida durarán. “Esto no me está sucediendo… va a volver… se le va a pasar… es solo una rabieta… es mentira… ya volverá…”, son pensamientos que surgen como mecanismo de autoprotección.
Es una fase de protesta en la que se puede realizar esfuerzos intensos por mantener contacto con el ser amado. Buscamos formas y acciones para restablecer la relación, y nos sentimos ansiosos, esperanzados. Sentimos anhelo, incredulidad no queremos aceptar la realidad.
Enfrentar la realidad no es fácil, nos lleva algún tiempo e implica no sólo la aceptación razonable del hecho, sino también su aceptación emocional. Podemos ser intelectualmente conscientes de la ruptura mucho antes que las emociones nos permitan aceptar plenamente que ésta ocurrió.
3. Fase de Frustración y desamparo. Enojo y culpa.
Comienza cuando la negación comienza a decaer y vamos aceptando que la ruptura ocurrió y que no podemos hacer nada para recuperar lo perdido.
Al empezar a afrontar la realidad, surge también la culpa. Se recuerda, con resentimiento, las cosas que se hicieron con el ser amado cuando aún estaban juntos. Se idealiza el pasado y se culpa y responsabiliza a uno mismo, al otro, a las circunstancias, a otras personas, por faltas, asuntos no terminados o errores que se cometieron. Nos sentimos enojados, molestos con nosotros mismos, con el otro y con los demás. Todo nos fastidia, todo nos molesta.
No todas las personas expresan el enojo o la rabia de la misma manera. Algunos podrán expresar sus emociones a personas de su confianza y así lograr manejar adecuadamente sus emociones, otros se sumirán en la tristeza, la depresión y hasta la desesperación, otros podrán reaccionar sin control y violencia, otros podrán reprimirla y manifestar síntomas más graves de estrés.
Si el enojo no se ventila y se expresa verbalmente, la culpa puede obstruir la expresión del enojo y transformarse en ira reprimida con consecuencias en la salud física y mental de la persona, perjudicando además sus relaciones con otras personas.
4. Fase de desorganización desesperanza y desespero. Conciencia de pérdida y soledad.
Durante esta fase, el dolor que se sufre es el más profundo. La persona encuentra difícil funcionar en su medio sin el otro y comienza a sentir una gran desorganización
El impacto de la ruptura se torna en una realidad constante. El sentimiento de pérdida se apodera del ánimo del despechado. La realidad llega a ser abrumadora y se acentúa cada vez que los detalles cotidianos traen el recuerdo de la persona amada. Algo está ausente, algo falta... El enfrentamiento con la realidad nos crea sentimientos de pérdida y de soledad.
Durante esta fase, sentimos que es difícil vivir, actuar como lo hacíamos antes, funcionar en nuestro medio sin la otra persona y comenzamos a sentir una gran desorganización.
Nos sentimos enfermos, confundidos, culpables por la ruptura o las circunstancias por las que sucedió la separación. Nos sentimos incapaces de funcionar como lo hacíamos antes.
Soñamos con la persona amada, presentamos olvidos frecuentes, nos sentimos amargados, frustrados, reaccionamos con hostilidad. Nos aislamos, tratamos de evitar cosas, lugares, personas que nos hagan recordar a la otra persona. Presentamos trastornos del sueño, trastornos en la alimentación. Podemos presentar crisis de llanto, malestar corporal, depresión. Nada nos emociona, nada nos gusta, nada nos conmueve.
Vivimos además una gran variedad de emociones: tristeza, rabia, odio, culpa, ansiedad, impotencia, miedo e inclusive alivio o tranquilidad o deseos de venganza, de hacer algo para que la otra persona sienta lo que estamos sintiendo. Sentimos celos, desconfianza, inseguridad, faltos de valor, sentimientos de inferioridad. Nuestra autoestima baja y no sentimos que no somos nada ni nadie. Pensamos que no podremos vivir sin la otra persona. Es el enojo que surge por el sentimiento de frustración y desamparo que nos está causando el despecho.
Esta fase es peligrosa para el que sufre. Anhela llenar el vacío que siente. Se olvidan las faltas o defectos de la persona amada y se le atribuyen cualidades excepcionales. El peligro se da cuando el doliente transfiere esas cualidades a otra persona o cree que nunca encontrará otra persona como la que perdió.
Es necesario hacer fluir sanamente el dolor de la ruptura enfrentándola tal como se da, para así recobrarnos de la pérdida y de la soledad sin paralizarnos, sin reemplazar, sin generalizar, evadir o luchar contra el proceso.
5. Fase de conducta reorganizada. Alivio y restablecimiento.
A medida que vamos fortaleciéndonos y restableciéndonos de la pérdida, volvemos a darle sentido a nuestra vida, vemos el futuro con más confianza y seguridad en nosotros mismos, gozamos más el presente. El recuerdo de la persona y de la ruptura se va haciendo menos doloroso.
Esta etapa se va desarrollando lentamente, mientras vamos aprendiendo a manejar nuestros sentimientos y emociones. Vamos sintiendo alivio al ir deshaciéndonos de la culpa y del enojo y vemos la ruptura, la situación tal como sucedió en realidad.
Empezamos a organizar nuestra vida, a sentirnos más cómodos viviendo, moviéndonos sin la otra persona --¡estamos viviendo nuestra vida sin el otro y seguimos viviendo!--. Con esto no estamos renunciando al recuerdo, estamos colocando a la persona en el lugar adecuado en nuestra memoria. Enfrentamos la realidad y continuamos viviendo de manera eficaz en este mundo.
El duelo, aunque nos disguste, debemos vivirlo. Es como la herida que si no se lava, se cura o se sana a medias va a presentar complicaciones y problemas en el futuro. Debemos dejar que el proceso fluya.
Nunca borraremos de nuestra memoria a la persona que ha estado cerca de nosotros, de nuestra historia. Se trata de encontrarle un lugar adecuado en nuestros sentimientos y abrirnos hacia los otros, hacia un mundo lleno de oportunidades y esperanzas.
La ruptura, la separación, el duelo, no se supera, uno se recupera y esto molesta de vez en cuando, como lo hace cualquier herida. Sin embargo habremos aprendido de la experiencia. A vivir sin la angustia, sin la culpa, sin el enojo, con nuestra realidad, nuestra personalidad, nuestros recursos, nuestro sentido de la vida, para nuevamente amar y ser amados.

SEÑOR:
Enséñame a aceptar las cosas que no puedo cambiar.
Dame valor para cambiar aquellas que puedo y
sabiduría para aceptar la diferencia.
Alcoholicos Anónimos (A A)


Cuando el dolor
no se procesa...
Ante la ruptura de una relación es imprescindible normalizar nuestra vida lo antes posible y evitar desarrollar pautas de conducta destructivas que el común de la gente emplea como paliativo para mitigar su pena.
Se intenta escapar del dolor aferrándonos a fantasías que poco o nada tienen que ver con la realidad y posponemos el momento en que tendremos que enfrentemos a esa “profunda sensación de fracaso e insuficiencia” y al “sentido de pérdida”, que es parte del proceso que tenemos que vivir.
Ilusionarnos o tener fantasías es hasta cierto punto normal y su contenido variará según cual haya sido nuestro papel tanto durante la relación, como en la ruptura: rechazado o rechazador.
Nuestra mente muchas veces nos juega malas pasadas y construimos una imagen de nosotros mismo y de la otra persona que no se ajusta a los hechos, a las circunstancias, a la vida que lleváramos con esa persona y a los motivos de la ruptura. La idealizamos, la desmerecemos, culpamos a otros de la situación, nos culpamos a nosotros mismos y con esa culpa vivimos infelices añorando algo que ya se perdió y que probablemente nunca se recupere.
Muchos toman posturas extremas a la hora de asignar culpas. Unos se asumen culpables de todo, de lo que se ha hecho y de lo que les han hecho o han dejado de hacer. Otros no asumen responsabilidades y consideran que toda la culpa la tiene el otro, asumiendo ser una pobre víctima de las circunstancias. Se suele además descalificar a la otra persona pensando que así podrás recuperarse de la crisis que estás atravesando.
Engañarnos a nosotros mismo y utilizar cualquier mecanismo que nos aleje de e la realidad retrasará nuestro proceso de “curación”, ya que si bien en un momento podremos “consolarnos” con este tipo de engaño, en nuestro interior siempre se revelará la parte de nosotros que conoce la verdad.
Si pensamos que la soledad, el alcohol o las drogas, huir a otro lugar, consolarnos con relación accidentales, nos pueden aliviar, estamos muy equivocados. No nos ayudarán, nos enfermaremos y tendremos mayores problemas.
El alcohol y las drogas nos alejan de la realidad, nos hunden y nos enferman. La soledad deprime, nos aparta de otras personas que nos quieren y se preocupan de nosotros y también enferma.
Tampoco servirá confiar en personas inadecuadas, charlatanes, gente de poca confianza, pues no nos aportarán protección, apoyo o soluciones. Es preferible hablar de nuestro dolor, de nuestros sentimientos con personas de confianza que nos apoyen y nos comprendan
Entablar una nueva relación prematuramente, sin haber resuelto el duelo no es saludable ni para ti ni para la otra persona. “Un clavo no saca a otro clavo”, Es probable que cada vez que te sientas “enamorado” en realidad estarás “necesitado”. En lugar de enfrentar el dolor, estarás buscando a una persona que te cuide o te acompañe para que el tiempo pase más rápido y no estar solo, pero no a una pareja.
No es tampoco una solución aislarse, huir y dejarlo todo. El dolor lo llevamos por dentro, nos seguirá a donde vayamos y eso nadie lo puede cambiar.
Hay personas que insistentemente se mantienen apegados al pasado sin darse oportunidad para construir un futuro. Encuentran la ruptura, tan dolorosa que hacen un pacto consigo mismos para no volver a querer, no volver a sentir no volver a amar. Cierran puertas, no se dan oportunidad para superar su dolor y establecer una relación que le proporcione amor, compañía, protección, apoyo tan necesario para una vida sana, para una vida tranquila y feliz. El amar a otras personas y continuar viviendo no significa querer menos o no querer de verdad.
Algunos se torturan escuchando música o contemplando objetos, lugares que insistentemente le hacen recordar a la otra persona, sin darse oportunidad para afrontar la realidad y vivir su dolor con dignidad.
No llames si no quieren escucharte, no busques si no te quieren encontrar. Esto prolonga tu dolor, lo convierte en obsesión, baja tu autoestima y hace que tu vida y la del otro sean un infierno
Otros reaccionan imponiéndose, tratando por todos los medios de lograr que se reanude la relación. La violencia, el chantaje, la manipulación, no conduce a nada. Nos hace vivir un infierno, nos trae graves problemas. Este comportamiento genera odio, resentimiento, enfermedad.
Estacionarse en una de las fases del duelo significa detener el proceso y seguir sufriendo, Deja que el despecho se elabore. No te detengas, deja que fluya y trabaja en tus emociones y sentimientos en cada etapa. Desarrolla las técnicas necesarias para manejar mejor tus emociones
Cuando el duelo no se resuelve positivamente, se vuelve crónico y no nos recuperamos. Lo que distingue el duelo normal del anormal, es la intensidad y duración de las reacciones en el tiempo. En el duelo anormal el proceso queda bloqueado y el dolor no es elaborado.
Si los sentimientos de fracaso e insuficiencia se apoderan de nosotros, es importante recordar que somos responsables de nuestra propia conducta y que no podemos cambiar la conducta de la pareja, a menos que ésta quiera. Tu única preocupación deberán ser los cambios que tu necesitas hacer en tu vida.
El amor no se obliga. Es más saludable vivir nuestro duelo, nuestro despecho y salir adelante sin rencor, sin culpa. Perdonando y olvidando. Viviendo y dejando vivir.


Hay que ver lo positivo del fracaso.
Tómalo como un aprendizaje.
“No hay mal que por bien no venga”.
Piensa que aunque sientas que se te cierran las puertas,
siempre habrá alguna
que tarde o temprano se abrirá para ti
e incluso con mejores oportunidades.


Qué hacer para soportar...
para superar tanta angustia,
tanto dolor!!!

No todas las personas reaccionan igual ante la ruptura amorosa. Pensar que nuestro mundo se ha vuelto confuso e inseguro, que tenemos sentimientos y emociones encontradas, que sentimos rabia, cólera y tristeza a la vez, es normal en estas circunstancias.
Deja que tus emociones fluyan, acéptalas, son propias del duelo. La rabia, la cólera, la tristeza, el desconcierto, la impotencia, son emociones naturales que así como aparecen también se agotan y desaparecen. Todos la sufrimos. Son parte de nuestro dolor. Si te opones a ellas van a aparecer con más intensidad y el dolor será más agudo, no lo podrás soportar y enfermarás.
Siente tus emociones como algo desagradable que tiene que suceder. Acéptalas como parte de tu dolor, vívelas, verás que en el futuro te rendirán muchos beneficios.
Ante la emoción de rabia, de cólera, vívela, siéntela, pero sin hacerte daño ni hacer daño al otro o a otros. No hagas al otro o a otros recipiente de tu cólera, no tienes derecho aún sí el comportamiento de esa persona te haya afectado profundamente. No es necesario.
No des paso a la ira, si estas muy cargado de rabia, de rencor, golpea un colchón o un cojín, un muñeco, grita, insulta con todas tus fuerzas, siempre y cuando estés a solas y no lo hagas para herir o agredir a alguien No tienes derecho a hacerlo.
La violencia, la manipulación el querer imponer una situación o dirigir tu rencor, tu hostilidad hacia otras personas inocentes, crea problemas, causa tristeza y dolor en quien no lo merece. Terminas solo, frustrado, con un dolor más intenso, más insoportable … la tristeza y la cólera permanecerán sin superarse y la culpa se incrementará por tu actuación.
Comparte tu dolor con libertad y amor. Pon tu confianza en familiares, en amigos de confianza, en personas que te escuchen, te comprendan y te apoyen.
Disimular nuestro dolor no es bueno. No permite la comunicación con otros que nos pueden acompañar y aliviar nuestro dolor.
Revive la experiencia de la ruptura, de la separación, de tu despecho, esto facilitará tu recuperación. Duelo que no se habla es duelo que no cicatriza.
Acércate a las personas en plan de amistad, no te aísles aunque ese sea tu deseo. Busca a la gente, no esperes que ellos te busquen a ti. Recobra o crea un círculo social y mantente ocupado en actividades que requieran esfuerzo físico.
No dudes en utilizar formas paras descargar tu angustia, tu estrés, con ejercicios físicos, relajación, imaginería, pasatiempos, deportes. Recupera las actividades que antes te agradaban y habías dejado por tu relación. El fin es reconstruirse, volver a vivir con plenitud.
Para facilitar el proceso de duelo, no busques a tu ex pareja, rompe contacto con ella, al menos por un tiempo. No dejes que los demás te vengan con comentarios o chismes. Esto te evitará interpretaciones de pensamientos o actitudes que no conocemos y comportamiento que puede que no se ajusten o que esté muy alejada de la realidad .
Recuerda que el duelo requiere de tiempo y esfuerzo, que depende de la situación individual, del tipo de relación que mantuviste con esa persona, de las circunstancias que rodean a la ruptura de la relación, de los rasgos de personalidad de quien lo vive.
Cicatrizamos más fácilmente nuestra herida buscando información acerca de lo que es y lo que se siente durante el proceso de duelo, cuánto dura, qué factores modifican o alteran el proceso de cicatrización.
Recordando los hechos y circunstancias de la ruptura y nuestra vida con la ex pareja podrán venir a nuestra memoria los detalles y las cosas que realmente pasaron. Esto nos permitirá traer a nuestra memoria a la otra persona, a la relación, sin culpa ni rabia.
Aunque es muy doloroso, esto permite una mayor descarga de angustia y dolor. Es como la cura que se le hace a una herida abierta durante el proceso de cicatrización.
Reconociendo y tratando cada uno de los componentes de nuestro dolor y realizando actividades para superarlo, la herida se irá cerrando.
No pretendas no vivir o acelerar un proceso que tiene varias etapas y que es propia de los seres humanos. De ti depende que el proceso se acelere o se retrase.
Comienza a asumir el control de tu vida, realiza los cambios necesarios para recuperarte, para recuperar tu realidad, para levantar tu autoestima, tu personalidad, para darle un nuevo sentido a tu vida.
Observa las oportunidades que tienes en este momento, analiza la situación y ve los pro y los contras de la situación,. Analiza y ve el lado positivo, aprende de la experiencia, utiliza todos tus recursos biológicos, psicológicos y ambientales para salir adelante con fe y esperanza en un futuro mejor.
Busca tu bienestar físico y psicológico: esfuérzate por dormir bien, comer y trabajar bien; mantener relaciones sociales saludables, dominar o retomar alguna actividad o tarea que te haga sentir útil y bien , dale sentido y pertenencia a tu vida, mantén el control de tu propio destino, siente satisfacción de ti mismo y de tu propia existencia.
Recuperando nuestra realidad, nuestro sentido de la vida, nuestra alegría y buen humor y la confianza en el mundo, estaremos estableciendo las bases para un futuro sano y seguro Queda la cicatriz que como toda herida, molestará de vez en cuando.
No dudes en buscar ayuda profesional si crees que no puedes manejar la situación o lo necesitas. En la terapia se brinda ayuda solidaria para lograr una mejor comprensión y aceptación de nosotros mismos y cambiar nuestras actitudes hacia nosotros, hacia los demás y hacia el mundo en general.

El sentirse devaluado e indeseable
es en la mayoría de los casos,
la base de los problemas humanos”

C. Rogers


¡Neutraliza esa pesada
carga que es la culpa, el
rencor…!

El despecho es el shock, el dolor por la herida que nos causa la ruptura o la separación del ser amado.
En toda situación adversa que causa pena y dolor, están presentes tres elementos:
La herida o daño o perjuicio causado por la ruptura o separación.
La deuda, dolor o sentimientos (ira, frustración, amargura, odio, rencor, culpa, despecho) que acompañan el recuerdo de la experiencia y que nos engancha emocionalmente al que nos causó la herida.
La cancelación o anulación de la deuda o liberación, que deviene de la satisfacción, reparación, reconciliación, devolución o el olvido y el perdón.
No son los hechos los que nos hacen sufrir sino el significado que le damos a los acontecimientos. Es el cómo percibimos, vemos, oímos y sentimos la experiencia de la ruptura y la separación y cómo esta se grava en nuestra memoria. El recuerdo ligado a las emociones que hacen que emerjan todos esos sentimientos y que se reflejan en nuestras reacciones corporales y en nuestra conducta es lo que nos hace sufrir y nos “engancha” a la situación y a esa persona que es hoy la causa de tantos sentimientos encontrados, pues unas veces la amamos y otras la odiamos, unas veces la culpamos y otras nos culpamos.
De cómo percibimos los hechos depende de nuestra personalidad, de nuestras experiencias, del control que tengamos sobre nuestras emociones, de la forma como enfrentamos y resolvemos nuestros problemas y de la decisión, voluntad y esfuerzo que realizamos para cambiar el recuerdo de la experiencia vivida.
Buscar explicaciones, una satisfacción, reparación, o la reconciliación inmediata es con frecuencia imposible --o se tarda demasiado o nunca se logra--. La herida permanece abierta, nuestro dolor no se cura y nos convertimos en personas angustiadas, frustradas, amargadas, malhumoradas, temerosas, pesimistas, solitarias, obsesivas, culpables, agresivas, conflictivas y enfermas, pues el recuerdo y las emociones negativas y los sentimientos encontrados, nos causan problemas físicos y psicológicos.
Para liberarnos de la pesada carga del recuerdo que lastima y limita debemos primero olvidar y luego perdonar.
Olvidar es una de las funciones de la memoria que nos permite liberar de nuestra conciencia, el dolor que acompaña las experiencias penosas.
El tiempo para olvidar es muy personal y es involuntario. No se pueden cambiar los hechos, pero si la experiencia de los mismos. Es decir, podemos esforzarnos por transformar el recuerdo y acelerar el proceso del olvido.
Transformar el recuerdo significa recordar y contemplar los hechos a distancia, neutralizando las emociones, colocándonos inclusive, en el lugar de la otra persona, sin juzgar, sin criticar, sin comparar, sin compadecerse, sin pena ni culpas, eliminando toda emoción anidada en nuestro recuerdo y que ha determinado la forma como hemos percibido la experiencia, para así estar en capacidad de perdonar.
Perdonar es liberar de la deuda o neutralizar (olvidar) las emociones ligadas al recuerdo de la experiencia o de aquel que nos causó el dolor. Sin embargo, el perdonar no borra el daño, no exime de responsabilidad al ofensor, ni niega el derecho a hacer justicia a la persona que ha sido herida. Perdonar es un proceso complejo que solo nosotros mismos podemos hacer.
Perdonar no es aceptar pasivamente la situación, dejar hacer a la otra persona o culparnos por la situación.
Perdonar no es olvidar o negar la situación y dejar que el tiempo o Dios se hagan cargo. Tampoco es culpar a otros, a las circunstancias o al destino.
Perdonar no es justificar, entender o explicar por qué la persona actúa o actuó de esa manera.
Perdonar no es esperar por la restitución, por una satisfacción, por alguna explicación a los motivos que tuvo la otra persona para dejar la relación.
Perdonar no es obligar al otro a que acepte tu perdón o decirle “te perdono” para hacerlo sentir “humillado” . Tampoco es buscar u obligar a la reconciliación.
Perdonar es, en primer lugar, reconocer nuestros errores y perdonarnos a nosotros mismos. Esto es, aceptar lo que no podemos cambiar, cambiar lo que podemos y aprender a establecer diferencias, sin remordimientos, sin culpas, sin odios ni rencores.
Perdonar es buscar la solución a los conflictos, apartando de nosotros, todo sentimiento negativo como el rencor, odio, culpa, rechazo, deseos de venganza, pues son sentimientos inútiles que esclavizan y crean mayor frustración, mayor desesperanza.
Cuando no perdonamos no tenemos alegría ni paz. Nos volvemos impacientes, poco amables, nos enojamos fácilmente causando rivalidades, divisiones, partidismos, envidias.
Cuando no perdonamos, nuestras ideas y pensamientos se vuelven destructivos, pesimistas, erróneos; perdemos la confianza y respeto por nosotros mismos, desarrollamos conductas que crean mayores conflictos y nuestro modo de vida y nuestras relaciones con los demás, quedan afectadas.
Cuando no perdonamos estamos permitiendo que nuestra salud, nuestro crecimiento personal, nuestro desarrollo y nuestra vida, esté gobernada por la decisión y la conducta de alguien que nos dejó y que decidió por la separación.
Olvidar y perdonar nos permite en primer lugar, controlar nuestras emociones y reacciones. Eleva la autoestima, nos da mayor seguridad y confianza. Facilita la recuperación de la habilidad para aprender, discriminar y seleccionar nuestras respuestas ante situaciones futuras. Aprendemos además, a actuar con madurez y sabiduría frente a la adversidad.
Olvidar, perdonar y perdonarnos, aunque doloroso, es deshacernos de la pesada carga de la culpabilidad, la amargura, la ira que nos embarga cuando nos sentimos heridos. Es abrir caminos hacia la esperanza de nuevas oportunidades. Es crecer y desarrollarnos como personas positivas, libres para vivir en paz y armonía con nosotros mismos y con los demás.

Si no tenemos la capacidad de olvidar y perdonar
llevaremos una carga innecesaria
a lo largo de nuestras vidas-


Sugerencias que podrían
Ayudarte a sentirte mejor.
Saber qué es el proceso de duelo, conocer el estrés que surge ante esta situación, reconocerlo y sobre todo, saber cómo está afectando nuestro organismo, es el primer paso en su manejo y control.
Haz un inventario de los problemas y las cosas que te causan tensión y estrés. Escríbelas y uno a uno, analízalos y busca alternativas para su solución
Analiza tus pensamientos, tus ideas, tus emociones y tu comportamiento. Vive de realidades. No te refugies en ideas o fantasías, pues retrasas el proceso de duelo y te causa más angustia y depresión.
Deshecha los pensamientos y recuerdos intrusos. Cuando estos aparezcan trata de distraer tu mente en alguna actividad que te distraiga.
No te exijas más de lo que puedas dar.
Cuide tu alimentación. El tabaco, café y alcohol potencian el estrés
Intenta dormir bien. Relájate con un baño de agua caliente, ejercicios físicos, alguna actividad que te permita descargar tus tensiones.
Visita al médico para examinar tu estado de salud. No dudes de buscar ayuda profesional si crees que lo necesitas.
Habla, di lo que sientes, lo que piensas, saca afuera todo lo que tienes dentro, esa hostilidad que no te deja estar en paz contigo mismo ni con los demás. Cuanto antes mejor. Aprenda a contar lo que te pasa. Duelo que no se habla, duelo que no cicatriza.
Practica el optimismo.
Aprenda a decir que NO cuando algo no te gusta o no te conviene.
Ríe más. El humor es una de las mejores formas de alejar el estrés y estimula la producción de una sustancia similar a las hormonas reductoras del estrés que se liberan a través del ejercicio.
No seas perfeccionista. No dejes que tu anhelo de perfección y el temor al fracaso te paralicen de ansiedad.
Controla tu malhumor. La gente que se disgusta en silencio corre aún mayor riesgo.
Debes buscar tiempo para almorzar, recrearte y descansar.
No pospongas, cuando algo deba ser hecho, hazlo de inmediato.
No generalices. No hagas comparaciones inútiles. Toda persona, toda situación es diferente por más similitudes que le quieras encontrar. La memoria y la imaginación nos causan malas pasadas.
Te pueden sobrevenir sentimientos de inferioridad, sentir que no vales nada y por ello sentirte inseguro, hostil, malhumorado, desesperanzado. Levanta tu autoestima, reconoce tu valer. Tienes todo un futuro por delante, no dejes que el dolor, el pesar te hundan en la tristeza y la desolación.
Evita buscar culpables. Esto crea odio y resentimiento. Acepta la realidad y los hechos tal como sucedieron.
Deja de sentirte culpable. El remordimiento y la culpa te crean angustia y desesperación y no te conduce a nada. La culpa es una de las emociones humanas más inútiles.
Tampoco guardes rencor. El rencor te amarga, te mortifica. Perdona y olvida.
Domina tus deseos de venganza y elimínalos de tu mente. Afronta la realidad, Fíjate metas y objetivos reales a corto plazo y utiliza todas tus energías y recursos para alcanzarlos.
Vive en paz y deja vivir. Cada uno de nosotros somos dueños de nuestra vida y de nuestro destino.
Escoge tus luchas cuidadosamente. Preocúpate de las cosas que puedes controlar, no de aquellas que escapan de tus manos.
Se fiel a tus sueños y esperanzas.
Haz ejercicios, te conviene. Aprende a jugar, utiliza técnicas de relajación, imaginería, meditación, convierte tus quehaceres en juegos.
Busca algún pasatiempo. Realiza alguna actividad que te guste. Aprende algo nuevo. Intenta arreglar cosas en casa o construye algo
No te aísles. Comparte más tiempo con tus familiares, con tus amigos. Ten presente que la soledad trae amargura y depresión.
Tu puedes mostrar a la persona que realmente eres, sin afeites, sin irrealidades, sin engaños ni mentiras.
Tu puedes buscar formas para levantar tu autoestima, desarrollarte como una persona adaptada, sana, capaz de dar y recibir afecto.
Tu eres capaz de todo lo que te propongas. Solo depende de ti , de que lo hagas enfrentando la realidad con todas sus consecuencias y de los esfuerzos que hagas por lograrlo.
Algunos rasgos positivos propios del bienestar psicológico que pueden mejorar las capacidades y ayudar al bienestar y la salud de las personas son:
1. Dormir, comer y trabajar bien
2. Mantener relaciones sociales saludables
3. Dominar alguna actividad o tarea
4. Sentimiento de pertenencia y de sentido
5. Control sobre nuestro propio destino
6. Satisfacción de sí mismo y de la propia existencia.

La vida nos hace vivir situaciones de conflicto, dolor,
frustración, renuncia, duelo
pero también está llena de alegrías, proyectos,
esperanzas, ilusión, lucha y adaptación.
De nosotros depende el énfasis que le demos al dolor,
al conflicto, a la culpa, a la venganza, al desinterés, a la violencia,
a la pasividad y a la frustración,
o dedicar todas nuestras energías físicas, psicológicas,
espirituales, morales y
toda la entereza de la que somos capaces
para reconstruirnos con optimismo y fe y
desarrollarnos como personas saludables, felices,
capaces de dar y recibir amor.
con confianza, con libertad, sin limitaciones, sin culpas, sin desesperanza., con oportunidades.

martes, 2 de junio de 2009

PANDEMIA DE LUCRO

Recibi el articulo que transcribo via mail,me parecio bastante logico y por eso lo posteo,me gustaria saber la opinion de gente que sabe algo mas del tema

¿Qué intereses económicos se mueven detrás de la gripe porcina?
En el mundo, cada año mueren dos millones de personas víctimas de la
malaria, que se podría prevenir con un mosquitero.

Y los noticieros no dicen nada de esto.

En el mundo, cada año mueren dos millones de niños y niñas de diarrea, que
se podría curar con un suero oral de 25 centavos.

Y los noticieros no dicen nada de esto.

Sarampión, neumonía, enfermedades curables con vacunas baratas, provocan la
muerte de diez millones de personas en el mundo cada año.

Y los noticieros no informan nada…

Pero hace unos años, cuando apareció la famosa gripe aviar…

… los informativos mundiales se inundaron de noticias… chorros
de tinta, señales de alarma…

¡Una epidemia, la más peligrosa de todas!... ¡Una pandemia!

Sólo se hablaba de la terrorífica enfermedad de los pollos .

Y sin embargo, la gripe aviar sólo provocó la muerte de 250 personas en todo
el mundo. 250 muertos durante 10 años, lo que da un promedio de 25 víctimas por año.

La gripe común mata medio millón de personas cada año en el mundo.

Medio millón contra 25.

Un momento, un momento. Entonces, ¿por qué se armó tanto escándalo con
la gripe de los pollos?

Porque atrás de esos pollos había un “gallo”, un gallo de espuela
grande.
La farmacéutica trasnacional Roche con su famoso Tamiflú vendió millones
de dosis a los países asiáticos.

Aunque el Tamiflú es de dudosa eficacia, el gobierno británico compró 14
millones de dosis para prevenir a su población.

Con la gripe de los pollos, Roche y Relenza, las dos grandes empresas
farmaceúticas que venden los antivirales, obtuvieron
miles de millones de dólares de ganancias.

-Antes con los pollos y ahora con los cerdos.


-Sí, ahora comenzó la sicosis de la gripe porcina. Y todos los
noticieros del mundo sólo hablan de esto…

-Ya no se dice nada de la crisis económica ni de los torturados en Guantánamo…

-Sólo la gripe porcina, la gripe de los cerdos…

-Y yo me pregunto: si atrás de los pollos había un “gallo”… ¿atrás de
los cerditos… no habrá un “gran cerdo”?

Miremos lo que dice un ejecutivo de los laboratorios Roche…

ROCHE A nosotros nos preocupa mucho esta epidemia, tanto dolor… por eso,
ponemos a la venta el milagroso Tamiflú.

-¿Y a cuánto venden el “milagroso” Tamiflú?

-Bueno, veamos… 50 dólares la cajita.

-¿50 dólares esa cajita de pastillas?

-Comprenda, señora, que… los milagros se pagan caros.

-Lo que comprendo es que esas empresas sacan buena tajada del dolor
ajeno…
La empresa norteamericana Gilead Sciences tiene patentado el Tamiflú.
El principal accionista de esta empresa es nada menos que un
personaje siniestro, Donald Rumsfeld, secretario de defensa
de George Bush, artífice de la guerra contra Irak

Los accionistas de las farmaceúticas Roche y Relenza están frotándose las
manos, están felices por sus ventas nuevamente millonarias con el dudoso Tamiflú.

La verdadera pandemia es el lucro, las enormes ganancias de estos
mercenarios de la salud.
No negamos las necesarias medidas de precaución que están tomando los
países.

Pero si la gripe porcina es una pandemia tan terrible como anuncian
los medios de comunicación, Si a la Organización
Mundial de la Salud le preocupa tanto esta enfermedad,
¿por qué no la declara como un problema de salud pública
mundial y autoriza la fabricación de medicamentos genéricos para combatirla?
Prescindir de las patentes de Roche y Relenza y distribuir medicamentos
genéricos gratuitos a todos los países, especialmente los pobres. Esa sería la mejor
solución.

sábado, 23 de mayo de 2009

Ricardo Arjona - Jesus Verbo No Sustantivo




www.Tu.tv


Ayer, Jesus afino mi guitarra y agudizo mis sentidos, meinspiro
Papel y lapiz en mano apunto la cancion y me negue a escribir
Porque hablar y escribir sobre Jesus es redundar, seria mejoractuar
Luego, algo me dijo que la unica forma de no redundar es decir laverdad
Decir que a Jesus le gusta que actuemos no que hablemos
Decir que Jesus es mas que cinco letras formando un nombre
Decir que Jesus es verbo no sustantivo

Jesus es mas que una simple y llana teoria
¿Que haces hermano leyendo la Biblia todo el dia?
Lo que alli esta escrito se resume en amor vamos, ve ypracticalo
Jesus hermanos mios es verbo, no sustantivo

Jesus es mas que un templo de lujo con tendencia barroca
El sabe que total a la larga esto no es mas que roca
La iglesia se lleva en el alma y en los actos no se te olvide
Que Jesus hermanos mios es verbo, no sustantivo

Jesus es mas que un grupo de señoras de muy negra conciencia
Que pretenden ganarse el cielo con club de beneficencia
Si quieres tu ser miembro activa, tendras que presentar a ladirectiva
Tu cuenta de ahorros en Suiza y vinculos oficiales

Jesus es mas que persignarse, hincarse y hacer de esto alarde
El sabe que quiza por dentro la conciencia les arde
Jesus es mas que una flor en el altar salvadora de pecados
Jesus hermanos mios es verbo, no sustantivo

Jesus convertia en hechos todos sus sermones
Que si tomas cafe es pecado dicen los Mormones
Tienen tan poco que hacer que andan inventando cada cosa
Jesus hermanos mios es verbo, no sustantivo

Jesus no entiende por que en el culto le aplauden
Hablan de honestidad sabiendo que el diezmo es un fraude
A Jesus le da asco el pastor que se hace rico con la fe
Jesus hermanos mios es verbo, no sustantivo

De mi barrio la mas religiosa era doña Carlota
Hablaba de amor al projimo y me poncho cien pelotas
Desde niño fui aprendiendo que la religion no es mas que unmetodo
Con el titulo prohibido pensar que ya todo esta escrito

Me bautizaron cuando tenia dos meses y a mi no me avisaron
Hubo fiesta piñata y a mi ni me preguntaron
Bautizame tu Jesus por favor asi entre amigos
Se que odias el protocolo hermano mio

Señores no dividan la fe las fronteras son para los paises
En este mundo hay mas religiones que niños felices
Jesus penso "me hare invisible para que todos mis hermanos
Dejen de estar hablando tanto de mi y se tiendan la mano"

Jesus eres el mejor testigo del amor que te profeso
Tengo la conciencia tranquila por eso no me confieso
Rezando dos padres nuestros el asesino no revive a su muerto
Jesus hermanos mios es verbo no sustantivo

Jesus no bajes a la tierra quedate alla arriba
Todos los que han pensado como tu ya estan boca arriba
Olvidados en algun cementerio, de equipaje sus ideales
Murieron con la sonrisa en los labios porque fueron
Verbo y no sustantivo

jueves, 21 de mayo de 2009

¿Quienes son los muertos?

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de la tumba fría;
muertos son los que tienen muerta el alma
y aún viven todavía!

No son los muertos, no, los que reciben
Rayos de luz en sus despojos yertos;
Los que mueren con honra son los vivos
Los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos.
La vida es el honor y es el recuerdo
Por eso hay muertos que en el mundo viven
Y hombres que viven en el mundo muertos.




Ricardo Palma


Una poesia que marco mi vida,solo tres cortas estrofas que dicen tanto,pero tan reales,tan dulces y tan tristes al mismo tiempo,las queria compartir con todos.

martes, 19 de mayo de 2009

DEL AMOR EL ODIO Y LA INDIFERENCIA

Según entendemos los cristianos lo mas importante en nuestra fe es el AMOR.

AMOR
El amor es un concepto universal relacionado con la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (científico, filosófico, religioso, artístico). Habitualmente se interpreta como un sentimiento y con frecuencia el término se asocia con el amor romántico. Para Gottfried Leibniz, «amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad». En el terreno religioso presenta fuertes connotaciones espirituales, de forma que trasciende el sentimiento y pasa a ser un estado del alma o de la conciencia, identificado en algunas religiones como Dios mismo. En Psicología, Robert J. Sternberg cree necesarios para que exista amor tres elementos: intimidad, pasión y decisión o compromiso. Para Erich Fromm, el amor es un arte. En Biología, parece estar relacionado con la supervivencia del individuo y de la especie. Según algunos, no es privativo de la especie humana, y también pueden presentarlo otros seres capaces de establecer nexos emocionales.(fuente Wikipedia)
Rescato de las definiciones la que para mi expresa mejor lo que yo considero AMOR:
«amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad».
Por esta razon no entiendo cual es el motivo de presentarnos a un Dios,vengativo,castigador,eternamente vigilante de nuestras acciones para premiar o castigar lo que hagamos,El nos dio libertad y dentro de esta somos nosotros quienes decidimos como obrar,podemos acertar o errar como humanos que somos pero por la misma razon: quien tiene la autoridad de decir quien hace bien o mal en este campo?EL Y SOLAMENTE EL.
En otros campos lógicamente esta la aceptación o no de los demas,las leyes que organizan nuestra sociedad,la educación o no que tengamos,los conceptos o preconceptos que el entorno y nuestras vivencias nos dejaron.
Pero tengamos claro el concepto de “felicidad de otro”,eso no significa solo aprobar,dar sin razon ni medida,significa hacer lo mejor por el otro,porque si no hacemos lo mejor como podriamos ser felices?
Es un error bastante comun creer que “complacer” es hacer feliz al otro,craso error,el caso mas patente es la educación de los hijos,actualmente existe el concepto bastante generalizado que debemos dar a nuestros hijos “todo”,menos atención y educación.Por ejemplo darles la escuela mas cara que no es indice de que sea la mejor y donde quizas el chico se sienta fuera de lugar,comprarle los juguetes de ultima generacion porque si, no como premio a algo bien hecho,lo que hace que después no diferencien lo que significa “premio al esfuerzo”,ayudarlos a caer en el consumismo de la ropa de marca o la ultima moda.Al mismo tiempo no estimulamos su responsabilidad,primero con sus pertenencias,después con el respeto al trabajo ajeno(respeto al descanso de quien trabaja,respeto a el esfuerzo de la madre o del padre, o los padres por mantener la higiene y el orden en la casa);prosiguiendo con un paulatino envolvimiento en el mundo laboral para que desde pequeños conozcan el valor del trabajo y puedan disfrutar de la satisfacción de sentirse “personas utiles” e “independientes”.Logicamente todo esto con un dialogo aclaratorio constante y sobre todo coherente,ya que son pequeños pero no tontos.Otro ejemplo seria el del matrimonio,actualmente mas que matrimonio parece una sociedad comercial,vos me das yo te doy,mi dinero,tu dinero;el matrimonio es una relacion de dos personas diferentes,no por ser hombre y mujer sino por venir de familias diferentes,ambientes diferentes y problematicas diferentes y es el primer lugar donde ya se ve la buena o mala educación traida por cada uno,si nos casamos por AMOR lo que mas nos interesara sera la felicidad del otro pero igual que en el caso de los chicos no significa solo dar para que uno acabe como dueño y el otro como esclavo,significa conversar y crecer juntos,aceptar los defectos del otro como el otro debera aceptar los nuestros y si es posible tratar de corregirlos,crear una relacion de afecto,confianza y respeto,dialogando y analizando cada paso,poner pautas sobre la educación de los hijos cuando los hubiera de manera de presentar una misma realidad,lo peor es que un padre desautorice al otro,tratar de hacer actividades juntos,respetar los gustos del otro en materia de deportes,musica,etc.,aunque no sean los nuestros y tratar de entenderlos y apreciarlos,nunca tratar de prohibirlos o despreciarlos.Hablar claramente del sexo y tratar de hacerlo placentero para los dos,no permitir que se vuelva un tabu o un arma para premiar o castigar al otro,todo esto significa la felicidad de otro.
No es tan facil como parecia al decirlo,verdad??pero si lo conseguimos realmente seremos felices con la felicidad del otro.
Lo mismo aplicaria para toda relacion conlos demas,el desear a otro lo mejor no necesariamente es hacer lo que el quiere sino lo que sabemos es mejor,eso crea muchas veces conflictos y hasta odios.

ODIO
El odio es un sentimiento negativo, de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, situación o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir aquello que se odia.
El odio se puede basar en el miedo a su objetivo, ya sea justificado o no, o más allá de las consecuencias negativas de relacionarse con él. El odio se describe con frecuencia como lo contrario del amor o la amistad; otros, como Elie Wiesel, consideran a la indiferencia como lo opuesto al amor. El odio puede generar aversión, sentimientos de destrucción, destrucción del equilibrio armónico y ocasionalmente autodestrucción, aunque la mayoría de las personas puede odiar eventualmente a algo o alguien y no necesariamente experimentar estos efectos.
El odio no es necesariamente irracional o inusual. Es razonable odiar a gente u organizaciones que amenazan la existencia o hacen sufrir, o cuya supervivencia se opone a la propia. La gente suele odiar a lo que se opone a su salud y bienestar. Entre las cosas odiosas para mucha gente están el capitalismo, el socialismo, el nazismo, el comunismo, la guerra, la esclavitud, las religiones, el genocidio e incluso el propio odio.(fuente Wikipedia)

Al igual que en el amor rescato lo que me parece mas acertado en la definición;
“El odio se puede basar en el miedo a su objetivo, ya sea justificado o no”
Nuevamente no entiendo que un cristiano me diga que por serlo sera odiado por el mundo,lo que entiendo es que si el odio se basa en el miedo y el miedo en la ignorancia no es pues tan difícil solucionarlo o no?tratemos de informar y dar a conocer lo que es el cristianismo,como mejor podemos predicar creo sea con el ejemplo.Pero si nuestros hijos crecen viendonos odiar lo tomaran como algo normal y logico,si nuestro esposo o esposa solo escucha dia tras dia nuestro resentimiento y odio a sus actitudes y acciones en lugar de hablarlo acabara yendose o enfermo de culpa.Lo mismo aplica para la generalidad de las personas.

INDIFERENCIA
La indiferencia es no sentir ni placer ni dolor, frente a lo que se percibe.
La apatía es la falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la vida emocional, social o física.(fuente Wikipedia)

Aquí tambien rescato lo que me parece mas acertado:

“La indiferencia es no sentir ni placer ni dolor, frente a lo que se percibe”
Es a lo que finalmente llegamos con la falta de amor,el exceso de odio y el querer ser dueños de la Fe.

Que Dios nos de entendimiento suficiente para seguir su amor,negarnos al odio y evitar la indiferencia.

domingo, 3 de mayo de 2009

Las señales de los tiempos

Me enviaron estas citas como justificacion de que Dios nos pide juzgar
MARCRISPA:
La cita bíblica prometida:
"¿Por qué no juzgan ustedes lo que es justo?"
Lc 12, 54-59 y Mt 16, 1-4

(Lc 12, 54-59) ¿Por qué no juzgan lo que es justo?
[54] Dijo también a la multitud: «Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. [55] Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. [56] ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? [57] ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? [58] Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y este te ponga en la cárcel. [59] Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo»


San Mateo - Capítulo 16
16,1 Se acercaron los fariseos y saduceos y, para ponerle a prueba, le pidieron que les mostrase una señal del cielo
16,2 Mas él les respondió: Al atardecer decís: "Va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego"
16,3 y a la mañana:" Hoy habrá tormenta, porque el cielo tiene un rojo sombrío." ¡Conque sabéis discernir el aspecto del cielo y no podéis discernir las señales de los tiempos!
16,4 ¡Generación malvada y adúltera! Una señal pide y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Y dejándolos, se fue.


¿Qué se debera hacer para terminar tal generación perversa y de adulterio?

El relato de la ilustración fue un día en el cual los Saduceos y los Fariseos vinieron a Jesús pidiéndole una “señal del cielo.” Después de referirse a su capacidad para pronosticar el tiempo con solo ver el cielo, él dijo que solo les daría una señal, “La señal de Jonás.” Luego Jesús le dijo a sus discípulos, “Estén alertas contra el fermento de los Fariseos y los Saduceos.”

La palabra Fariseo significa “separados” Ellos vivieron su vida diaria en una observación estricta de la ley de Moisés y de los mandamientos orales de los escribas. Ellos creyeron en todas las cosas consideradas. Ellos pudieron haber sido ciudadanos sobresalientes y buenos miembros de la iglesia en nuestros días.

¿Por qué sus enseñanzas no eran buenas? Básicamente fue su actitud de incredulidad hacia la revelación divina no podian percibir a Jesús como el Mesías trataron de controlar y suavizar al Mesías.” Esta era la manera en que ellos manejaban las escrituras. Ellos querían manipular las señales para así ellos poder tener la clase de Mesías político preconcebido.

Los Fariseos creyeron en la revelación de Dios, pero ellos querían agregar sus propias enseñanzas humanísticas a la revelación de Dios. Jesús vino con las buenas nuevas de la gracia salvadora de Dios, pero ellos pensaron que podían apoderarse de una buena relación con Dios con sus buenas obras.

Por el otro lado, Los Saduceos negaron la revelación de Dios. Ellos rechazaron creer en la palabra de Dios, en los milagros, en los ángeles y en la resurrección de los muertos. La agenda era cualquiera que muriera con mayor numero de juguetes en esta vida era el ganador. Ellos usaron la religión para realizar esa meta.

Los Fariseos trataron de vivir por la ley en vez de vivir por la gracia salvadora de Dios. Ellos querían añadirse al trabajo de Cristo por sus propios trabajos y virtud.
Los Fariseos Y los Saduceos fueron incapaces de entender porque ellos no quisieron entender. Ellos no quisieron creer en Cristo.

La gente es incapaz de creer en Jesucristo hoy porque ellos no quieren creer en él.

Nosotros vivimos en tiempos malos y necesitamos ser salvos. El sistema del mundo en que vivimos es adverso para Jesucristo y su justicia por gracia mediante la fe. Jesús dijo, “Yo os elegí del mundo” (Juan 15:19) El siglo presente es malo y aborrece la revelación de Dios en su palabra y en Jesucristo.

De tal manera, la Biblia es muy clara en que hoy es el día de salvación. Dios ha hecho todo por ti con la muerte de Cristo y el esta listo para perdonarte y disculparte de todos tus pecados.

¿Eres capas de interpretar muy bien las señales de los tiempos para arrepentirte de tus pecados y confiar en Jesucristo para tu salvación? Tu salvación esta aun más cerca que cuando nosotros por primera ves creímos. Cree en él hoy y serás salvo.

Por mucho que intente razonar,no veo la autorizacion divina de erigirnos en jueces,la justicia de la que hace mencion es la terrena,la divina es potestad solo de EL,si tratamos de juzgar en ese campo no seremos muy diferentes a los fariseos.
La misericordia de Dios es infinita y el lee la mente y el corazon de cada uno.

viernes, 1 de mayo de 2009

JUSTICIA O VENGANZA?????

La justicia

es la concepción que cada época y civilización tienen acerca del bien común. Es un valor determinado por la sociedad. Nació de la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes. Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.

Este conjunto de reglas tiene un fundamento cultural y en la mayoría de sociedades modernas, un fundamento formal:

  • El fundamento cultural se basa en un consenso amplio en los individuos de una sociedad sobre lo bueno y lo malo, y otros aspectos prácticos de como deben organizarse las relaciones entre personas. Se supone que en toda sociedad humana, la mayoría de sus miembros tienen una concepción de lo justo, y se considera una virtud social el actuar de acuerdo con esa concepción.
  • El fundamento formal es el codificado formalmente en varias disposiciones escritas, que son aplicadas por jueces y personas especialmente designadas, que tratan de ser imparciales con respecto a los miembros e instituciones de la sociedad y los conflictos que aparezcan en sus relaciones
QUE ES LA JUSTICIA DIVINA?

la justicia a los ojos de dios...

La venganza

consiste primordialmente en la reprimenda contra una persona o grupo en respuesta a una mala acción percibida. Aunque muchos aspectos de la venganza se asemejan al concepto de justicia, la venganza en general persigue un objetivo más injurioso que reparador. El deseo de venganza consiste en forzar a quien haya hecho algo malo en sufrir el mismo dolor que él infligió, o asegurarse de que esta persona o grupo no volverá a cometer dichos daños otra vez. La venganza es un acto, que en la mayoria de los casos, causa placer a quien la efectua, debido al sentimiento de rencor que ocasiona el antecedente factor.

Definición

La venganza es un tema muy disputado en filosofía. Algunos sienten que al fin y al cabo, la amenaza de venganza es necesaria para mantener una sociedad justa. En algunas sociedades, se cree que la lesión inflingida en una venganza debe ser mayor a la lesión que la originó, como medida de castigo. La filosofía del Viejo Testamento de "ojo por ojo" (Éxodo 21:24) trata de limitar el daño permitido, con el objetivo de evitar una vendetta o serie de actos violentos que puedan perderse de control (trataría de igualar el sufrimiento). Los detractores argumentan que la venganza es un simple error lógico del mismo tipo que "dos malas hacen una buena". Algunos cristianos interpretan a través de palabras del apóstol Pablo, que sólo Dios tiene el derecho moral de una venganza justa. De hecho, cada sistema religioso contiene algún método de mediación de disputas y para la limitación de venganza, atribuyendo un sentido de justicia cósmica para reemplazar el usualmente culpable sistema de justicia de los hombres.

VENGANZA DIVINA...COMO SE OBTIENE LA VENGANZA DIVINA?

No hay manera de obtenerla, llega cuando menos lo esperas y Dios decide que es justo,lo cual no quiere decir sea lo que esperabas sino lo que El considera justo.Como en todo lo referente al Señor solo podemos tener Fe y con ella la certeza de que seremos escuchados .